En esta sección iremos escribiendo sobre perros de rescate, llevamos 19 años dedicados a esta especialidad de trabajo con perros, así que algo tenemos que contar sobre este tema. Para empezar os diré que pertenezco al segundo grupo de perros de rescate mas antiguo de ESPAÑA. Empeze a colaborar con ellos en el año 90 en el mes de mayo, para ser mas exacto. Empeze conociendo a Fermin de Con Longo, que me introdujo en el grupo como colaborador, para los entrenamientos, lo que hoy llamamos figurante, despues conocí al resto de sus componentes, Juan Carlos, Ballina, Tere.... Unos meses mas tarde fui inscrito como miembro de pleno derecho del grupo, con la tarea de alludar en los trabajos de busqueda, como figurante. Hoy en día y 19 años despues soy el presidente de dicho grupo, sigo al frente de la formación de equipos de rescate, que por este tiempo ya son unas cuantas decenas, no solo de mi grupo sino también de otros grupos de España y Europa. Durante estos años desde este grupo hemos trabajado en diferentes especialidades, y con diferentes técnicas en la preparación de nuestros perros, buscando siempre la máxima eficacia y precisión en ELLOS. Como todos, nos hemos equivocado en los planteamientos y en los resultados, pero de todos y cada uno hemos aprendido, reflexionamos y debatimos sobre los trabajos, del como y porque, de forma objetiva. Eso es lo que nos a echo grandes. Aquí todos tenemos algo que decir y que hacer.
Sobre la selección de perros para rescate, encontraremos diferentes opiniones, todas ellas validas. YO por mi parte os contare las que para mi son fundamentales. En estos 19 años he conocido unos cientos de perros de rescate, desde perros con raza, asta mestizos de todo tipo y tamaño. Como responsable de formación y figurante trabaje a casi todos ellos. Comprobé que los mejores perros de rescate no respondían a una raza concreta, tampoco a una técnica espeficica de adiestramiento. Todos ellos tenían una cosa en común, la ACTITUD. Eran perros que tanto antes como durante la busqueda mantenían una actitud activa y dinámica, rebosaban ganas de trabajar. Son perros activos, dinámicos, fácilmente excitables, pero disciplinados, metódicos y con unas ganas locas por buscar, siempre oliendo el aire, el suelo,se les nota una necesidad loca de seguir cualquier olor. La verdad es que esta capacidad la tienen todos los perros, y que estos la muestren, no es cuestión de técnicas o trucos de adiestramiento, es cuestión de que seamos menos obtusos y nos limitemos a enseñar al perro aquellas cosas que realmente son necesarias en el trabajo de busqueda o mejor dicho, todo aquello relacionado con las técnicas de registro y control, pero dejando que el perro sea el que aplique sus capacidades innatas de buscador, pues en ese mundo de olores somos unos auténticos IGNORANTES. (No hay cosa mas triste que escuchar como algún "experto" en perros de rescate relata como enseño a su perro a "seguir rastros" o a "buscar ".)
Alvaro y su perra Apache, en su primera sesion de trabajo de busqueda.
Una vez que tengamos escogido nuestro futuro perro de rescate, debemos planear con detenimiento nuestra estrategia de trabajo. Tendremos claro por cuál de las especialidades empezaremos. Seremos consecuentes con la edad del cachorro y con su capacidad física y psíquica, por muchas ganas que tengamos de empezar a trabajar con él, la consigna es despacio y sin prisa, cada paso que demos deberá ser el correcto, esto aunque parezca lógico y normal es precisamente lo que menos hacemos, ¿Quién no, a tenido que parar y volver a reestructurar algún trabajo que creíamos consolidado? Lo primero que debemos hacer con nuestro cachorro es presentarle los lugares y estímulos a los que se verá sometido durante las sesiones de trabajo. Empezaremos de forma gradual, en sesiones cortas y agradables, incluiremos en nuestra rutina diaria lugares parecidos a los que tendrá que desenvolverse con comodidad dentro de unos meses, también durante este tiempo introduciremos las dinámicas de manejo y transporte que tendrá en su futuro trabajo, viajar en coche, andar con arnés, con bozal, elevarlo del suelo y dejarlo colgado (con un arnés adecuado, por supuesto.) desplazarse con él en brazos, en la caja de un todo terreno, en barca, en picap, acostumbrarlo a los trasportines, revisarle las patas y demás partes del cuerpo…… Como podéis apreciar hay mucho trabajo que hacer con un cachorro antes de comenzar los trabajos de búsqueda. Estos ejercicios tan importantes y fundamentales que forman la rutina de nuestro trabajo, son precisamente en los que menos tiempo invertimos en el adiestramiento.
EJERCICIOS DE OBEDIENCIA Y DESPLAZAMIENTO.
Los ejercicios de obediencia, podemos introducirlos desde el primer día, estos por supuesto, los plantearemos como un juego para el perro, no podemos a un cachorro de apenas 4 meses exigirle la precisión de un perro de 1 año. El primer ejercicio que enseñaremos al animal, será la llamada, aprovecharemos cada vez que el perro se dirija hacia nosotros para introducir el comando de llamada y premiar la acción con palabras de ánimo y golosinas. Este sin duda es el ejercicio más importante de toda la obediencia, para que se consolide fuertemente debemos ser constantes y claros en su ejecución. Después sin prisa pero sin pausa iremos enseñando el sentado, el tumbado, las permanencias, el caminar junto a nosotros….. Según baya pasando el tiempo aumentaremos la ejecución y precisión de los ejercicios. Esta fase de precisión y exigencia, nunca será antes del año de edad del perro, pues antes aunque pudiese parecer lo contrario, el perro no está emocionalmente preparado, y lo normal es que si exigimos al cachorro una ejecución demasiado fuerte este se bloqueara y habremos mandado al carajo todo el trabajo de obediencia y la confianza en nosotros de nuestro perro.
Durante estos meses de paciente espera, habremos enseñado al cachorro a jugar con la pelota y el mordedor, durante los momentos de juego empezamos a enseñar al perro el ejercicio de búsqueda cruzada, y le fomentamos el uso del olfato para localizar objetos variados, como por ejemplo; la pelota, las llaves, mordedores, ropa…. Durante los juegos no lanzaremos en línea recta hacia delante las pelotas o mordedores sino que los lanzaremos hacia la derecha y luego hacia la izquierda de esta manera mientras jugamos vamos enseñando al perro a lacear derecha e izquierda, a la distancia a la que mandaremos los juguetes será apropiada a la capacidad de desplazamiento y concentración del perro.